ASUMIR
RESPOSABLEMENTE LOS CRITERIOS DE PRESERVACIÓN Y CONSERVACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE
Y DE DESARROLLO SOSTENIBLE, EN EL EJERCICIO DE SU DESEMPEÑO SOCIAL Y LABORAL.
LÍNEA DE TIEMPO
El medio ambiente es todo aquello que nos rodea y que debemos cuidar para mantener limpia nuestra ciudad, colegio, hogar, etc., en fin todo en donde podamos estar.
2. CONCEPTO DE MEDIO AMBIENTE
Medio ambiente, conjunto de
elementos abióticos (energía solar, suelo, agua y aire) y bióticos (organismos
vivos) que integran la delgada capa de la Tierra llamada biosfera, sustento y
hogar de los seres vivos.
3.
CONSTITUYENTES DEL MEDIO AMBIENTE.
La atmósfera, que protege a
la Tierra del exceso de radiación ultravioleta y permite la existencia de vida
es una mezcla gaseosa de nitrógeno, oxígeno, hidrógeno, dióxido de carbono,
vapor de agua, otros elementos y compuestos, y partículas de polvo. Calentada
por el Sol y la energía radiante de la Tierra, la atmósfera circula en torno al
planeta y modifica las diferencias térmicas. Por lo que se refiere al agua, un 97% se encuentra en los océanos, un 2% es hielo y el 1% restante es el agua dulce de los ríos, los lagos, las aguas subterráneas y la humedad atmosférica y del suelo. El suelo es el delgado manto de materia que sustenta la vida terrestre. Es producto de la interacción del clima y del sustrato rocoso o roca madre, como las morrenas glaciares y las rocas sedimentarias, y de la vegetación. De todos ellos dependen los organismos vivos, incluyendo los seres humanos. Las plantas se sirven del agua, del dióxido de carbono y de la luz solar para convertir materias primas en carbohidratos por medio de la fotosíntesis; la vida animal, a su vez, depende de las plantas en una secuencia de vínculos interconectados conocida como red trófica.
Durante su larga historia,
la Tierra ha cambiado lentamente. La deriva continental (resultado de la
tectónica de placas) separó las masas continentales, los océanos invadieron
tierra firme y se retiraron de ella, y se alzaron y erosionaron montañas,
depositando sedimentos a lo largo de las costas (véase Geología).
Los climas se caldearon y enfriaron, y aparecieron y desaparecieron formas de vida al cambiar el medio ambiente. El más reciente de los acontecimientos medioambientales importantes en la historia de la Tierra se produjo en el cuaternario, durante el pleistoceno (entre 1,64 millones y 10.000 años atrás), llamado también periodo glacial.
El clima subtropical desapareció y cambió la faz del hemisferio norte. Grandes capas de hielo avanzaron y se retiraron cuatro veces en América del Norte y tres en Europa, haciendo oscilar el clima de frío a templado, influyendo en la vida vegetal y animal y, en última instancia, dando lugar al clima que hoy conocemos. Nuestra era recibe, indistintamente, los nombres de reciente, postglacial y holoceno. Durante este tiempo el medio ambiente del planeta ha permanecido más o menos estable.
Los climas se caldearon y enfriaron, y aparecieron y desaparecieron formas de vida al cambiar el medio ambiente. El más reciente de los acontecimientos medioambientales importantes en la historia de la Tierra se produjo en el cuaternario, durante el pleistoceno (entre 1,64 millones y 10.000 años atrás), llamado también periodo glacial.
El clima subtropical desapareció y cambió la faz del hemisferio norte. Grandes capas de hielo avanzaron y se retiraron cuatro veces en América del Norte y tres en Europa, haciendo oscilar el clima de frío a templado, influyendo en la vida vegetal y animal y, en última instancia, dando lugar al clima que hoy conocemos. Nuestra era recibe, indistintamente, los nombres de reciente, postglacial y holoceno. Durante este tiempo el medio ambiente del planeta ha permanecido más o menos estable.
4. PROBLEMAS MEDIOAMBIENTALES.
La especie Homo sapiens, es
decir, el ser humano, apareció tardíamente en la historia de la Tierra, pero ha
sido capaz de modificar el medio ambiente con sus actividades. Aunque, al
parecer, los humanos hicieron su aparición en África, no tardaron en
dispersarse por todo el mundo. Gracias a sus peculiares capacidades mentales y
físicas, lograron escapar a las constricciones medioambientales que limitaban a
otras especies y alterar el medio ambiente para adaptarlo a sus necesidades.
Aunque los primeros humanos
sin duda vivieron más o menos en armonía con el medio ambiente, como los demás
animales, su alejamiento de la vida salvaje comenzó en la prehistoria, con la
primera revolución agrícola. La capacidad de controlar y usar el fuego les
permitió modificar o eliminar la vegetación natural, y la domesticación y
pastoreo de animales herbívoros llevó al sobrepastoreo y a la erosión del
suelo. El cultivo de plantas originó también la destrucción de la vegetación
natural para hacer hueco a las cosechas y la demanda de leña condujo a la
denudación de montañas y al agotamiento de bosques enteros. Los animales
salvajes se cazaban por su carne y eran destruidos en caso de ser considerados
plagas o depredadores.
Mientras las poblaciones
humanas siguieron siendo pequeñas y su tecnología modesta, su impacto sobre el
medio ambiente fue solamente local. No obstante, al ir creciendo la población y
mejorando y aumentando la tecnología, aparecieron problemas más significativos
y generalizados.
El rápido avance tecnológico producido tras la edad media culminó en la Revolución Industrial, que trajo consigo el descubrimiento, uso y explotación de los combustibles fósiles, así como la explotación intensiva de los recursos minerales de la Tierra. Fue con la Revolución Industrial cuando los seres humanos empezaron realmente a cambiar la faz del planeta, la naturaleza de su atmósfera y la calidad de su agua. Hoy, la demanda sin precedentes a la que el rápido crecimiento de la población humana y el desarrollo tecnológico someten al medio ambiente está produciendo un declive cada vez más acelerado en la calidad de éste y en su capacidad para sustentar la vida.
El rápido avance tecnológico producido tras la edad media culminó en la Revolución Industrial, que trajo consigo el descubrimiento, uso y explotación de los combustibles fósiles, así como la explotación intensiva de los recursos minerales de la Tierra. Fue con la Revolución Industrial cuando los seres humanos empezaron realmente a cambiar la faz del planeta, la naturaleza de su atmósfera y la calidad de su agua. Hoy, la demanda sin precedentes a la que el rápido crecimiento de la población humana y el desarrollo tecnológico someten al medio ambiente está produciendo un declive cada vez más acelerado en la calidad de éste y en su capacidad para sustentar la vida.
4.1 DIOXIDO DE CARBONO
Uno de los impactos que el
uso de combustibles fósiles ha producido sobre el medio ambiente terrestre ha
sido el aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la
atmósfera. La cantidad de CO2 atmosférico había permanecido estable, aparentemente
durante siglos, pero desde 1750 se ha incrementado en un 30% aproximadamente.
Lo significativo de este cambio es que puede provocar un aumento de la
temperatura de la Tierra a través del proceso conocido como efecto invernadero.
El dióxido de carbono atmosférico tiende a impedir que la radiación de onda
larga escape al espacio exterior; dado que se produce más calor y puede escapar
menos, la temperatura global de la Tierra aumenta.
Un calentamiento global
significativo de la atmósfera tendría graves efectos sobre el medio ambiente.
Aceleraría la fusión de los casquetes polares, haría subir el nivel de los
mares, cambiaría el clima regional y globalmente, alteraría la vegetación
natural y afectaría a las cosechas. Estos cambios, a su vez, tendrían un enorme
impacto sobre la civilización humana. En el siglo XX la temperatura media del
planeta aumentó 0,6 ºC y los científicos prevén que la temperatura media de la
Tierra subirá entre 1,4 y 5,8 ºC entre 1990 y 2100.
4.2
ACIDIFICACIÓN
Asociada también al uso de combustibles
fósiles, la acidificación se debe a la emisión de dióxido de azufre y óxidos de
nitrógeno por las centrales térmicas y por los escapes de los vehículos a
motor. Estos productos interactúan con la luz del Sol, la humedad y los
oxidantes produciendo ácido sulfúrico y nítrico, que son transportados por la
circulación atmosférica y caen a tierra, arrastrados por la lluvia y la nieve
en la llamada lluvia ácida, o en forma de depósitos secos, partículas y gases
atmosféricos.
La lluvia ácida es un
importante problema global. La acidez de algunas precipitaciones en el norte de
Estados Unidos y Europa es equivalente a la del vinagre. La lluvia ácida corroe
los metales, desgasta los edificios y monumentos de piedra, daña y mata la
vegetación y acidifica lagos, corrientes de agua y suelos, sobre todo en
ciertas zonas del noreste de Estados Unidos y el norte de Europa. En estas
regiones, la acidificación lacustre ha hecho morir a poblaciones de peces. Hoy
también es un problema en el sureste de Estados Unidos y en la zona central del
norte de África. La lluvia ácida puede retardar también el crecimiento de los
bosques; se asocia al declive de éstos a grandes altitudes tanto en Estados Unidos
como en Europa.
4.3
DESTRUCCIÓN DEL OZONO
En las décadas de 1970 y
1980, los científicos empezaron a descubrir que la actividad humana estaba
teniendo un impacto negativo sobre la capa de ozono, una región de la atmósfera
que protege al planeta de los dañinos rayos ultravioleta. Si no existiera esa
capa gaseosa, que se encuentra a unos 40 km de altitud sobre el nivel del mar,
la vida sería imposible sobre nuestro planeta. Los estudios mostraron que la capa de ozono estaba siendo afectada por el uso creciente de clorofluorocarbonos (CFC, compuestos de flúor), que se emplean en refrigeración, aire acondicionado, disolventes de limpieza, materiales de empaquetado y aerosoles. El cloro, un producto químico secundario de los CFC ataca al ozono, que está formado por tres átomos de oxígeno, arrebatándole uno de ellos para formar monóxido de cloro. Éste reacciona a continuación con átomos de oxígeno para formar moléculas de oxígeno, liberando moléculas de cloro que descomponen más moléculas de ozono.
Al principio se creía que la capa de ozono se estaba reduciendo de forma homogénea en todo el planeta. No obstante, posteriores investigaciones revelaron, en 1985, la existencia de un gran agujero centrado sobre la Antártida; un 50% o más del ozono situado sobre esta área desaparecía estacionalmente. En el año 2001 el agujero alcanzó una superficie de 26 millones de kilómetros cuadrados, un tamaño similar al detectado en los tres últimos años. El adelgazamiento de la capa de ozono expone a la vida terrestre a un exceso de radiación ultravioleta, que puede producir cáncer de piel y cataratas, reducir la respuesta del sistema inmunitario, interferir en el proceso de fotosíntesis de las plantas y afectar al crecimiento del fitoplancton oceánico. Debido a la creciente amenaza que representan estos peligrosos efectos sobre el medio ambiente, muchos países intentan aunar esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. No obstante, los CFC pueden permanecer en la atmósfera durante más de 100 años, por lo que la destrucción del ozono continuará durante décadas.
4.4
HIDROCARBUROS CLORADOS
El uso extensivo de
pesticidas sintéticos derivados de los hidrocarburos clorados en el control de
plagas ha tenido efectos colaterales desastrosos para el medio ambiente. Estos
pesticidas organoclorados son muy persistentes y resistentes a la degradación
biológica. Muy poco solubles en agua, se adhieren a los tejidos de las plantas
y se acumulan en los suelos, el sustrato del fondo de las corrientes de agua y
los estanques, y la atmósfera. Una vez volatilizados, los pesticidas se
distribuyen por todo el mundo, contaminando áreas silvestres a gran distancia
de las regiones agrícolas, e incluso en las zonas ártica y antártica.
Aunque estos productos
químicos sintéticos no existen en la naturaleza, penetran en la cadena
alimentaria. Los pesticidas son ingeridos por los herbívoros o penetran
directamente a través de la piel de organismos acuáticos como los peces y
diversos invertebrados. El pesticida se concentra aún más al pasar de los
herbívoros a los carnívoros. Alcanza elevadas concentraciones en los tejidos de
los animales que ocupan los eslabones más altos de la cadena alimentaria, como
el halcón peregrino, el águila y el quebrantahuesos.
Los hidrocarburos clorados interfieren en el metabolismo del calcio de las aves, produciendo un adelgazamiento de las cáscaras de los huevos y el consiguiente fracaso reproductivo. Como resultado de ello, algunas grandes aves depredadoras y piscívoras se encuentran al borde de la extinción.
Debido al peligro que los pesticidas representan para la fauna silvestre y para los seres humanos, y debido también a que los insectos han desarrollado resistencia a ellos, el uso de hidrocarburos halogenados como el DDT está disminuyendo con rapidez en todo el mundo occidental, aunque siguen usándose en grandes cantidades en los países en vías de desarrollo. A comienzos de la década de 1980, el EDB o dibromoetano, un pesticida halogenado, despertó también gran alarma por su naturaleza en potencia carcinógena, y fue finalmente prohibido.
Los hidrocarburos clorados interfieren en el metabolismo del calcio de las aves, produciendo un adelgazamiento de las cáscaras de los huevos y el consiguiente fracaso reproductivo. Como resultado de ello, algunas grandes aves depredadoras y piscívoras se encuentran al borde de la extinción.
Debido al peligro que los pesticidas representan para la fauna silvestre y para los seres humanos, y debido también a que los insectos han desarrollado resistencia a ellos, el uso de hidrocarburos halogenados como el DDT está disminuyendo con rapidez en todo el mundo occidental, aunque siguen usándose en grandes cantidades en los países en vías de desarrollo. A comienzos de la década de 1980, el EDB o dibromoetano, un pesticida halogenado, despertó también gran alarma por su naturaleza en potencia carcinógena, y fue finalmente prohibido.
Existe otro grupo de
compuestos íntimamente vinculado al DDT: los bifenilos policlorados (PCB). Se
han utilizado durante años en la producción industrial, y han acabado
penetrando en el medio ambiente. Su impacto sobre los seres humanos y la vida
silvestre ha sido similar al de los pesticidas. Debido a su extremada
toxicidad, el uso de PCB ha quedado restringido a los aislantes de los
transformadores y condensadores eléctricos.
El TCDD es el más tóxico de
otro grupo relacionado de compuestos altamente tóxicos, las dioxinas o
dibenzo-para-dioxinas. El grado de toxicidad para los seres humanos de estos
compuestos carcinógenos no ha sido aún comprobado. El TCDD puede encontrarse en
forma de impureza en conservantes para la madera y el papel y en herbicidas. El
agente naranja, un defoliante muy utilizado, contiene trazas de dioxina.
4.5 OTRAS SUSTANCIAS TOXICAS
Las sustancias tóxicas son
productos químicos cuya fabricación, procesado, distribución,
uso y eliminación representan un riesgo inasumible para la salud humana y el medio ambiente. La mayoría de estas sustancias tóxicas son productos químicos sintéticos que penetran en el medio ambiente y persisten en él durante largos periodos de tiempo.
En los vertederos de productos químicos se producen concentraciones significativas de sustancias tóxicas. Si éstas se filtran al suelo o al agua, pueden contaminar el suministro de agua, el aire, las cosechas y los animales domésticos, y han sido asociadas a defectos congénitos humanos, abortos y enfermedades orgánicas. A pesar de los riesgos conocidos, el problema no lleva camino de solucionarse. Recientemente, se han fabricado más de 4 millones de productos químicos sintéticos nuevos en un periodo de quince años, y se crean de 500 a 1.000 productos nuevos más al año.
uso y eliminación representan un riesgo inasumible para la salud humana y el medio ambiente. La mayoría de estas sustancias tóxicas son productos químicos sintéticos que penetran en el medio ambiente y persisten en él durante largos periodos de tiempo.
En los vertederos de productos químicos se producen concentraciones significativas de sustancias tóxicas. Si éstas se filtran al suelo o al agua, pueden contaminar el suministro de agua, el aire, las cosechas y los animales domésticos, y han sido asociadas a defectos congénitos humanos, abortos y enfermedades orgánicas. A pesar de los riesgos conocidos, el problema no lleva camino de solucionarse. Recientemente, se han fabricado más de 4 millones de productos químicos sintéticos nuevos en un periodo de quince años, y se crean de 500 a 1.000 productos nuevos más al año.
4.6 RADIACIÓN
Aunque las pruebas nucleares
atmosféricas han sido prohibidas por la mayoría de los países, lo que ha
supuesto la eliminación de una importante fuente de lluvia radiactiva, la
radiación nuclear sigue siendo un problema medioambiental. Las centrales
siempre liberan pequeñas cantidades de residuos nucleares en el agua y la
atmósfera, pero el principal peligro es la posibilidad de que se produzcan
accidentes nucleares, que liberan enormes cantidades de radiación al medio ambiente,
como ocurrió en Chernóbil, Ucrania, en 1986. Un problema más grave al que se
enfrenta la industria nuclear es el almacenamiento de los residuos nucleares,
que conservan su carácter tóxico de 700 a 1 millón de años. La seguridad de un
almacenamiento durante periodos geológicos de tiempo es, al menos,
problemática; entre tanto, los residuos radiactivos se acumulan, amenazando la
integridad del medio ambiente.
4.7
PÉRDIDA DE TIERRAS VÍRGENES
Un número cada vez mayor de
seres humanos empieza a cercar las tierras vírgenes que quedan, incluso en
áreas consideradas más o menos a salvo de la explotación. La insaciable demanda
de energía ha impuesto la necesidad de explotar el gas y el petróleo de las
regiones árticas, poniendo en peligro el delicado equilibrio ecológico de los
ecosistemas de tundra y su vida silvestre.
La pluvisilva y los bosques tropicales, sobre todo en el Sureste asiático y en la Amazonia, están siendo destruidos a un ritmo alarmante para obtener madera, despejar suelo para pastos y cultivos, para plantaciones de pinos y para asentamientos humanos. En la década de 1980 se llegó a estimar que las masas forestales estaban siendo destruidas a un ritmo de 20 ha por minuto. Otra estimación daba una tasa de destrucción de más de 200.000 km2 al año. En 1993, los datos obtenidos vía satélite permitieron determinar un ritmo de destrucción de casi 15.000 km2 al año, sólo en la cuenca amazónica.
Esta deforestación tropical podría llevar a la extinción de hasta 750.000 especies, lo que representaría la pérdida de toda una multiplicidad de productos: alimentos, fibras, fármacos, tintes, gomas y resinas. Además, la expansión de las tierras de cultivo y de pastoreo para ganado doméstico en África, así como el comercio ilegal de especies amenazadas y productos animales podría representar el fin de los grandes mamíferos africanos.
La pluvisilva y los bosques tropicales, sobre todo en el Sureste asiático y en la Amazonia, están siendo destruidos a un ritmo alarmante para obtener madera, despejar suelo para pastos y cultivos, para plantaciones de pinos y para asentamientos humanos. En la década de 1980 se llegó a estimar que las masas forestales estaban siendo destruidas a un ritmo de 20 ha por minuto. Otra estimación daba una tasa de destrucción de más de 200.000 km2 al año. En 1993, los datos obtenidos vía satélite permitieron determinar un ritmo de destrucción de casi 15.000 km2 al año, sólo en la cuenca amazónica.
Esta deforestación tropical podría llevar a la extinción de hasta 750.000 especies, lo que representaría la pérdida de toda una multiplicidad de productos: alimentos, fibras, fármacos, tintes, gomas y resinas. Además, la expansión de las tierras de cultivo y de pastoreo para ganado doméstico en África, así como el comercio ilegal de especies amenazadas y productos animales podría representar el fin de los grandes mamíferos africanos.
4.8
EROSIÓN DEL SUELO
La erosión del suelo se está
acelerando en todos los continentes y está degradando unos 2.000 millones de
hectáreas de tierra de cultivo y de pastoreo, lo que representa una seria
amenaza para el abastecimiento global de víveres. Cada año la erosión de los
suelos y otras formas de degradación de las tierras provocan una pérdida de
entre 5 y 7 millones de hectáreas de tierras cultivables.
En el Tercer Mundo, la creciente necesidad de alimentos y leña han tenido como resultado la deforestación y cultivo de laderas con mucha pendiente, lo que ha producido una severa erosión de las mismas. Para complicar aún más el problema, hay que tener en cuenta la pérdida de tierras de cultivo de primera calidad debido a la industria, los pantanos, la expansión de las ciudades y las carreteras. La erosión del suelo y la pérdida de las tierras de cultivo y los bosques reducen además la capacidad de conservación de la humedad de los suelos y añade sedimentos a las corrientes de agua, los lagos y los embalses. Véase también Degradación del suelo.
En el Tercer Mundo, la creciente necesidad de alimentos y leña han tenido como resultado la deforestación y cultivo de laderas con mucha pendiente, lo que ha producido una severa erosión de las mismas. Para complicar aún más el problema, hay que tener en cuenta la pérdida de tierras de cultivo de primera calidad debido a la industria, los pantanos, la expansión de las ciudades y las carreteras. La erosión del suelo y la pérdida de las tierras de cultivo y los bosques reducen además la capacidad de conservación de la humedad de los suelos y añade sedimentos a las corrientes de agua, los lagos y los embalses. Véase también Degradación del suelo.
4.9
DEMANDA DE AGUA Y AIRE
Los problemas de erosión
descritos más arriba están agravando el creciente problema mundial del
abastecimiento de agua. La mayoría de los problemas en este campo se dan en las
regiones semiáridas y costeras del mundo.
Las poblaciones humanas en expansión requieren sistemas de irrigación y agua para la industria; esto está agotando hasta tal punto los acuíferos subterráneos que empieza a penetrar en ellos agua salada a lo largo de las áreas costeras en Estados Unidos, Israel, Siria, los estados árabes del golfo Pérsico y algunas áreas de los países que bordean el mar Mediterráneo (España, Italia y Grecia principalmente).
Algunas de las mayores ciudades del mundo están agotando sus suministros de agua y en metrópolis como Nueva Delhi o México D.F. se está bombeando agua de lugares cada vez más alejados. En áreas tierra adentro, las rocas porosas y los sedimentos se compactan al perder el agua, ocasionando problemas por el progresivo hundimiento de la superficie; este fenómeno es ya un grave problema en Texas, Florida y California.
Las poblaciones humanas en expansión requieren sistemas de irrigación y agua para la industria; esto está agotando hasta tal punto los acuíferos subterráneos que empieza a penetrar en ellos agua salada a lo largo de las áreas costeras en Estados Unidos, Israel, Siria, los estados árabes del golfo Pérsico y algunas áreas de los países que bordean el mar Mediterráneo (España, Italia y Grecia principalmente).
Algunas de las mayores ciudades del mundo están agotando sus suministros de agua y en metrópolis como Nueva Delhi o México D.F. se está bombeando agua de lugares cada vez más alejados. En áreas tierra adentro, las rocas porosas y los sedimentos se compactan al perder el agua, ocasionando problemas por el progresivo hundimiento de la superficie; este fenómeno es ya un grave problema en Texas, Florida y California.
El mundo experimenta también
un progresivo descenso en la calidad y disponibilidad del agua. En el año 2000,
508 millones de personas vivían en 31 países afectados por escasez de agua y,
según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
aproximadamente 1.100 millones de personas carecían de acceso a agua no
contaminada. En muchas regiones, las reservas de agua están contaminadas con
productos químicos tóxicos y nitratos. Las enfermedades transmitidas por el
agua afectan a un tercio de la humanidad y matan a 10 millones de personas al
año.
Durante la década de 1980 y
a comienzos de la de 1990, algunos países industrializados mejoraron la calidad
de su aire reduciendo la cantidad de partículas en suspensión así como la de
productos químicos tóxicos como el plomo, pero las emisiones de dióxido de
azufre y de óxidos nitrosos, precursores de la deposición ácida, aún son
importantes.
4.10
LA CUMBRE DE LA TIERRA
En junio de 1992, la
Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas, también
conocida como la Cumbre de la Tierra, se reunió durante 12 días en las
cercanías de Río de Janeiro, Brasil. Esta cumbre desarrolló y legitimó una
agenda de medidas relacionadas con el cambio medioambiental, económico y
político. El propósito de la conferencia fue determinar qué reformas
medioambientales era necesario emprender a largo plazo, e iniciar procesos para
su implantación y supervisión internacionales. Se celebraron convenciones para
discutir y aprobar documentos sobre medio ambiente. Los principales temas
abordados en estas convenciones incluían el cambio climático, la biodiversidad,
la protección forestal, la Agenda 21 (un proyecto de desarrollo medioambiental
de 900 páginas) y la Declaración de Río (un documento de seis páginas que
demandaba la integración de medio ambiente y desarrollo económico). La Cumbre
de la Tierra fue un acontecimiento histórico de gran significado. No sólo hizo
del medio ambiente una prioridad a escala mundial, sino que a ella asistieron
delegados de 178 países, lo que la convirtió en la mayor conferencia celebrada
hasta ese momento.
5.
PERSPECTIVAS
Las perspectivas de futuro,
en lo que al medio ambiente se refiere son poco claras. A pesar de los cambios
económicos y políticos, el interés y la preocupación por el medio ambiente aún
es importante. La calidad del aire ha mejorado, pero están pendientes de
solución y requieren una acción coordinada los problemas de la lluvia ácida,
los clorofluorocarbonos, la pérdida de ozono y la enorme contaminación
atmosférica del este de Europa. Mientras no disminuya la
lluvia ácida, la pérdida de vida continuará en los lagos y corrientes del norte, y puede verse afectado el crecimiento de los bosques. La contaminación del agua seguirá siendo un problema mientras el crecimiento demográfico continúe incrementando la presión sobre el medio ambiente. La infiltración de residuos tóxicos en los acuíferos subterráneos y la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros de agua dulce no se ha interrumpido.
lluvia ácida, la pérdida de vida continuará en los lagos y corrientes del norte, y puede verse afectado el crecimiento de los bosques. La contaminación del agua seguirá siendo un problema mientras el crecimiento demográfico continúe incrementando la presión sobre el medio ambiente. La infiltración de residuos tóxicos en los acuíferos subterráneos y la intrusión de agua salada en los acuíferos costeros de agua dulce no se ha interrumpido.
El agotamiento de los
acuíferos en muchas partes del mundo y la creciente demanda de agua producirá
conflictos entre el uso agrícola, industrial y doméstico de ésta. La escasez
impondrá restricciones en el uso del agua y aumentará el coste de su consumo.
El agua podría convertirse en la crisis energética de comienzos del siglo XXI. La contaminación de las aguas dulces y costeras, junto con la sobreexplotación, ha mermado hasta tal punto los recursos de los caladeros piscícolas que sería necesario suspender la pesca durante un periodo de cinco a diez años para que las especies se recuperaran. Si no se desarrollan esfuerzos coordinados para salvar hábitats y reducir el furtivismo y el tráfico internacional ilegal de especies salvajes, muchas de ellas se extinguirán.
A pesar de nuestros conocimientos sobre cómo reducir la erosión del suelo, éste continúa siendo un problema de alcance mundial. Esto se debe, en gran medida a que muchos agrónomos y urbanistas muestran un escaso interés por controlarla. Por último, la destrucción de tierras vírgenes, tanto en las regiones templadas como en las tropicales, puede producir una extinción masiva de formas de vida vegetales y animales.
El agua podría convertirse en la crisis energética de comienzos del siglo XXI. La contaminación de las aguas dulces y costeras, junto con la sobreexplotación, ha mermado hasta tal punto los recursos de los caladeros piscícolas que sería necesario suspender la pesca durante un periodo de cinco a diez años para que las especies se recuperaran. Si no se desarrollan esfuerzos coordinados para salvar hábitats y reducir el furtivismo y el tráfico internacional ilegal de especies salvajes, muchas de ellas se extinguirán.
A pesar de nuestros conocimientos sobre cómo reducir la erosión del suelo, éste continúa siendo un problema de alcance mundial. Esto se debe, en gran medida a que muchos agrónomos y urbanistas muestran un escaso interés por controlarla. Por último, la destrucción de tierras vírgenes, tanto en las regiones templadas como en las tropicales, puede producir una extinción masiva de formas de vida vegetales y animales.
Para reducir la degradación medioambiental,
las sociedades deben reconocer que el medio ambiente es finito. Los
especialistas creen que, al ir creciendo las poblaciones y sus demandas, la
idea del crecimiento continuado debe abrir paso a un uso más racional del medio
ambiente, pero que esto sólo puede lograrse con un espectacular cambio de
actitud por parte de la especie humana. El impacto de la especie humana sobre
el medio ambiente ha sido comparado con las grandes catástrofes del pasado
geológico de la Tierra; independientemente de la actitud de la sociedad
respecto al crecimiento continuo, la humanidad debe reconocer que atacar el
medio ambiente pone en peligro la supervivencia de su propia especie.
Dentro de los esfuerzos por
controlar el deterioro medioambiental, en marzo de 2002, se puso en órbita el
satélite ambiental europeo Envisat, con el fin de obtener información precisa
sobre el medio ambiente. El Envisat dispone de 10 instrumentos científicos que
recogerán datos sobre el nivel de los océanos, las emisiones de gases de efecto
invernadero, las inundaciones, el tamaño de la capa de ozono, o la
deforestación, entre otros. Los datos enviados por el satélite servirán, no
sólo para conocer el estado de los ecosistemas, sino también para tomar
decisiones políticas y controlar el cumplimiento, por parte de los distintos
países, del Protocolo de Kioto y de otros tratados medioambientales.
6. MEDIO AMBIENTE EN COLOMBIA
Temas medioambientales: Los
gases de efecto invernadero alcanzaron en 2013 niveles récord de concentración,
que están perjudicando la atmósfera y los océanos, advirtió este martes la
Organización Meteorológica Mundial (OMM). "La alarma está
sonando", dijo a la prensa en Ginebra Michel Jarraud, secretario general
de esta agencia de la ONU, al presentar el último boletín sobre concentración
de gases de efecto invernadero.
"Sabemos con certeza
que el clima está cambiando, y que las condiciones meteorológicas se están
volviendo más extremas a causa de las actividades humanas, como la explotación
de combustibles fósiles", añadió Jarraud.
Las observaciones de la OMM
señalan que las concentraciones de dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y
protóxido de nitrógeno (N20) "alcanzaron nuevos máximos en 2013".
Además, la tasa de aumento
del dióxido de carbono atmosférico entre 2012 y 2013 representó el mayor
incremento interanual del período 1984-2013.
En 2013, la concentración de
CO2 en la atmósfera representaba el 142% más de la que había en la época
preindustrial (año 1750). Las concentraciones de metano y protóxido de
nitrógeno representaban respectivamente un 253% y un 121% respecto a entonces.
El boletín de la OMM indica
igualmente que la capacidad de la Tierra de conservar la energía solar o
hacerla rebotar hacia el espacio, un fenómeno que contribuye al calentamiento
global, aumentó un 34% entre 1990 y 2013, a causa de los gases de efecto invernadero
como el CO2, el CH4 y el N20.
CÓMIC
OCÉANOS MÁS ÁCIDOS
El océano absorbe en la
actualidad una cuarta parte de las emisiones totales de CO2, y la biosfera otro
cuarto, lo que limita el incremento de este gas en la atmósfera.
No obstante, advierte la
OMM, la mayor cantidad de gases en los océanos "tiene un impacto de gran
alcance", ya que contribuye a la acidificación, dañina para los
ecosistemas marinos, y por extensión para la pesca, el turismo o el modo de
vida de poblaciones autóctonas.
Cada día, los océanos
absorben unos cuatro kilos de CO2 por persona, detalla la OMM, y afirma que el
ritmo de acidificación no tiene precedentes en los últimos 300 millones de
años.
"El dióxido de carbono
se mantiene durante cientos de años en la atmósfera y todavía más tiempo en el
océano. El efecto acumulado de las emisiones pasadas, presentes y futuras de
este gas redundará a su vez en el calentamiento del clima y la acidificación de
los océanos", advirtió Jarraud.
Todos estos datos apuntan a
que el cambio climático "se va a amplificar en el futuro", advierte
el profesor de meteorología William Collins, de la Universidad de Reading.
El dióxido de carbono es el
principal responsable del calentamiento del clima. Su concentración en la
atmósfera aumentó en 2013 en 2,9 ppm (partes por millón), lo que representa el
mayor incremento interanual desde 1984. El CO2 se origina con la combustión de
materias fósiles y con la deforestación.
El metano es el segundo gas
de efecto invernadero más importante. Alrededor del 40% de las emisiones de
dicho gas en la atmósfera son de origen natural (zonas húmedas, termitas, etc)
y el 60% de origen humano (ganadería, cultivos de arroz, explotación de
combustibles fósiles, vertederos, etc).
El informe fue publicado
días antes de la cumbre del clima del 23 de septiembre en Nueva York, convocada
por el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, para preparar las
negociaciones del año que viene en París, donde se espera alcanzar un acuerdo
histórico que entre en vigor en 2020.
La ONU quiere limitar el
calentamiento global a dos grados centígrados respecto a la época
preindustrial. Sin embargo, muchos científicos afirman que, a la vista de los
niveles de emisiones de gases de efecto invernadero, las temperaturas habrán
aumentado al final de este siglo en más de cuatro grados respecto a la época
preindustrial.
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